
Manda Güevo que los Arias se agachen con los sindicalistas de JAPDEVA y les lleguen ofrecer miles de millones, que todos los ticos tendríamos que pagarles para que el bendito puerto de una vez por todas pueda funcionar.
Ya ha sido suficiente la paciencia que se les ha tendido dándoles a los corruptos líderes sindicales, que han chantajeado a este y anteriores gobiernos haciéndoles firmar convenciones colectivas que son una vergüenza nacional.
Ahora resulta que les ofrecen ni más ni menos que $187 millones de dólares para liquidarles y después volver a contratarles y lo rechazan.
¿En qué país vivimos? con las necesidades que hay en estos tiempos de crisis internacional y se dan el lujo de regatear e impedir que se llegue a un acuerdo para construir un nuevo puerto.
Manda Güevo que un grupito de sindicalistas sinvergüenzas de SINTRAJAP mantenga al país en el atraso y castigue a los limonense, negándoles las posibilidades de convertir a Limón en uno de los puertos más modernos de El Caribe.


